Encantadores paisajes en torno al Monasterio Santa Clara de Puán
08/05/07

La localidad bonaerense de Puán, ubicada en el sudoeste provincial, a unos 600 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, cuenta con una excelente oferta de turismo religioso.

Lo atrayente en cuanto a espiritualidad lo constituye el cerro Chico donde podemos encontrar el Centro Mariano, Monasterio Santa Clara, la Porciúncula - capilla en honor a la virgen, réplica de la Porciúncula de Santa María de los Angeles en Asis, Italia- y el Santo Sepulcro, todo esto en un marco paisajístico imponente.

En el cerro "chico" se emplaza el monasterio Santa Clara, sede de la primera Comunidad Contemplativa de Hermanas Clarisas del Sur argentino. Su construcción data de fines de la década del 80 y principios del 90, gracias a la iniciativa de los padres franciscanos Pascual Disaverio y Lamberto Franscioni (este ultimo ya desaparecido) con sus mas de 20 años de presencia en Puan. Este monasterio cuenta con casa de retiro permanente, pudiéndose tomar esta modalidad previo acuerdo.


Imagen de la Cruz

Junto al monasterio encontramos el Santo Sepulcro, de realismo admirable. También se puede ver la imponente cruz, alojando en su base la imagen de Cristo resucitado, y detrás de esta, la imagen de la virgen niña.

A unos metros la "Porciúncula", capilla en honor a la Virgen Madre de Misericordia, primera construcción realizada en este cerro. En la cumbre se ve la imagen del Cristo Redentor junto a otra cruz. A la entrada del cerro se hallan las estaciones, de 3 metros de altura, con imágenes de gran calidad artística.

Además de todo lo mencionado, maravilla el excelente panorama hacia todos los puntos cardinales, así como la vista de mensajes escritos con árboles, los cuales se pueden apreciar sobrevolando el área.
En el mes de marzo de cada año se lleva a cabo la procesión en honor a la Virgen María alrededor del cerro, culminando con una multitudinaria misa.

El monasterio trae paz interior y espiritualidad a los visitantes, produciendo una sensación única; los atardeceres en el monasterio de Puán colman aun más el espíritu de quienes realizan aquí un retiro o bien se acercan para visitarlo.

Comentarios