Bahía Blanca y su deliciosa tradición cubanera
13/04/17

Que un goloso llegue a Bahía Blanca y descubra que está en la auténtica capital nacional de cubanito es algo que no tiene precio.

Lo que al principio fue una sabrosa costumbre, con el correr de los años y despues de varias décadas y generaciones transcurridas, el cubanito es hoy, en la gran ciudad del sur bonaerense, una tradición que supera todo lo imaginable: desde hacer colas para comprar en un carrito en el parque, pasando por elaboraciones gurmet, rellenos novedosos -incluso con helado- y hasta fábricas de cubanitos que empiezan a vender sus franquicias, en la región y el resto del país.

Para el bahiense es común ir a pasear al parque y también lo es comerse un cubanito relleno, hay mas de cuarenta carritos que venden ese producto que nos transporta a la infancia y que sin embargo los grandes aprovechan con la excusa de comprarle a sus hijos.

Delicias Cubaneras

En el espacio de "Entrá a la Cocina" de la Feria FISA, realizada en Bahía Blanca y la mas importante del sur argentino, nos encontramos con Christian Perusich, que nos cuenta que junto a su esposa, Daniela Agnecina, llevan adelante el emprendimiento de la fábrica de cubanitos "Delicias Cubaneras".

                     Christian Perusich y su esposa Daniela de "Delicias Cubaneras"

"Esto empezó hace ocho años y casi sin pensarlo, mi papá que era viajante en un viaje a El Bolsón, conoció a don Manuel Gutiérrez, quien trabajaba en una panadería y en sus ratos libres se dedicaba a hacer cubanitos con una receta muy particular con la que lograba un toque irresistible y distinto al resto"-cuenta.

"Don Manuel era aquel abuelo barquillero que en su cabaña elaboraba con una antigua receta los tan famosos barquillos, hoy conocidos como cubanitos con dulce de leche. Todas las tardes se reencontraba con varias familias y niños, quienes esperaban ansiosos su llegada para deleitarse con sus productos y compartir gratos momentos" -explica como si se tratara de una leyenda.

El tema es que don Manuel ya estaba grande y trabajaba demasiado, y decició vender todo e irse a vivir con sus hijos a la Capital Federal; incluso hasta la maquinaria de hacer cubanitos, y con ella la mágica receta que tantas satisfacciones le había dado a lo largo de su vida. Esto se lo comentó al padre de Christian (quien por entonces era empleado bancario) y terminó montando una empresa que hoy cuenta con siete empleados y elabora dos mil cubanitos diarios, abastece a un radio de 150 kilómetros y ya llegó a Buenos Aires con su primera franquicia.


El stand es una creación de Luis Antonio Lupia, un amigo de Christian, que es carpintero y mantiene el mismo estilo, para cada presentación, para que la marca se idetnifique.

Los cubanitos de "Delicias Cubaneras" son distintos, tienen menos masa (una sola vuelta), y son mas suaves y crocantes; y el relleno es otra de las tentaciones: dulce de leche, limón, banana split, marroc y maní crocante.

Además elaboran los típicos barquillos bañados en chocolate, unas barritas que son una especie de brownie aireado y los "cubanetes", parecidos a los clásicos conitos, pero, en este caso, se trata de la punta de un cucurucho al revés, relleno con dulce de leche.

Además cuentan con unas lindas cajas para llevar de regalo, y combinar de la manera que el consumidor prefiera. Ahora ya sabés, cuando vayas a Bahía Blanca llevá de regalo cubanitos.

Christian nos cuenta que "un fanático de nuestros productos es Rodrigo Palacio, su padre cada vez que viaja a visitarlo le lleva un par de cajas y otra figura amante de los cubanitos es nada menos que Manu Ginóbili (el bahiense mas famoso)".

Una costumbre que se transmite de generación en generación; el cubanito es conocido en todas partes, pero en Bahía es una tradición que atrapa a locales y viajeros.

Por Daniel Baroni/ Turismo530 desde Bahía Blanca


 


 

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