Ramos Generales, un presente de sabores y recuerdos en Ushuaia
28/07/17

El Almacén Ramos Generales es la perfecta combinación entre la Ushuaia de ayer y la de hoy; una reliquia arquitectónica que conserva el estilo de vida de los primeros pobladores; un almacén de ramos generales, propiedad de la familia Salomón, transformada en un museo, restaurante y cafetería, que cuenta con la mejor pastelería francesa de toda la isla.

Enrique Chasco tuvo la brillante idea de preservar y continuar una historia que comenzó en la inóspita Ushuaia de 1906, cuando el Fin del Mundo se parecía mas a la descripción de Julio Verne que a la actual ciudad visitada por cientos de cruceros, rodeada de centros de deportes invernales, hoteles de lujo y restaurantes que atrapan a viajeros de todo el planeta.

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Un almacén de ramos generales que, como en tantos otros pueblos, tuvo sus largos años de esplendor y finalmente cerró sus puertas. Lo curioso en ésta es que como cerró asi quedó; todo intacto, todo en el mismo lugar. Hubo que reacondicionar, limpiar, inventarear y acomodar los espacios para que funcione con el propósito y el proyecto que Enrique tenía desde hace tiempo en su mente: un reducto para vecinos y turistas, en el que puedan disfrutar de un lugar único, en un entorno cálido y agradable y recorriendo los mas exquisitos sabores.

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El viento en la avenida Maipú suele ser impetuoso; en el 749 de la arteria que bordea la bahía, nos encontramos con la clásica construcción fueguina de principios del siglo pasado, chapa y madera y una puerta de ingreso ancha y pesada que cuesta abrir; luego hay una segunda puerta, para que el viento y el frío no castigue a los parroquianos que están bien aclimatados en el lugar.

Una mundo de aromas, recuerdos y buena cocina

La panadería y pastelería francesa de Ramos Generales está a prueba de los mejores paladares; incluso los cocineros que han visitado el lugar sostienen que su pan baguette es sublime y de hecho lo es, algo tan simple como un pan pero logrando ese sabor que no dan ganas de parar de comer -usted entiende, no?-, llevando la masa a que resulte crocante y esponjosa a la vez, como la mejor del mundo, como en Paris, pero en la ciudad mas austral. Introducir un trozo de esa baguette, en la tradicional sopa de calabaza que sirven en el lugar, con un toquesito de parmesano rallado, es algo tan protocolarmente incorrecto como extremadamente riquísimo.

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La carta de comidas no es muy extensa pero seguramente se verán tentados por alguna de las sugerencias: para arrancar, ya mencionamos que una sopita no viene nada mal, con el clima fueguino se impone en toda época del año, infaltable la de calabaza (es muy buena, y tomen el consejo: tengan la panera lejos); también ofrecen otra variedad que se va alternando: verduras, cebolla, papas o brócoli.

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Para los amantes de las empanadas les acosejamos no dudar, dejen los prejuicios de lado y si piensan que no van a comer una buena empanada en el Fin del Mundo está equivocado, son de carne y están condimentadas en su punto justo, jugosas... pruebenlas y despues nos cuentan.

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Ahhh!!! otro buen dato, si están con mucho apetito, comiencen con un chipá (una chipa diría un misionero), son grandecitos y si tienen la suerte de estar cuando recién salen del horno, seguramente se van a comer mas de uno.

Mientras esperan la comida les resultará entretenido e inevitable mirar los estantes, los adornos, el techo... hay varios salones; incluso un privado donde funcionaba la cocina de la familia Salomón, un lugar con una mística especial. Chasco recuerda que allí almorzó Leonardo Di Caprio, junto a sus padres, y al director de cine Alejandro González Inárritu, cuando se encontraba filmando las últimas escenas de la película The Revenant. El rodaje se estaba realizando en Canadá, pero por falta de nieve debieron trasladarse al sur argentino.

Di Caprio que se hospedaba en el hotel Arakur "un domingo al medio dia vino a almorzar" -comentó Chasco-, y sonríe al recordar que comió una milanesa a la napolitana y que también mojaba la baguette en la sopa de calabazas que había pedido su madre.

Hay mesas temáticas vidriadas en las que encontrarás en su interior juguetes, trencitos y hasta herramientas muy antiguas; incluso se exhibe un traje original de presidiario cabe recordar que la carcel fue cerrada en la presidencia del General Perón en 1947.

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Mientras observaron algunas perlitas y descubrieron objetos antiguos ya llegó el plato principal; la porción de conejo confitado es normal pero los ravioles de mar son potentes y con una rica salsa, el mozo se anticipa a la jugada y trae otra panera repleta de trozos de baguettes (otro golpe bajo y a sumar calorías), pero vale la pena se los aseguro. A comer sin culpa!

En un pizarrón está escrito el menú, a sus costados una chopera que tira una muy buena cerveza local y detras una antigua heladera blanca, esas del "tiempo del ñaupa"; que expresión tan antigua, valga la redundancia, en ese lugar y muy particular para indicar que una cosa o un acontecimiento es de mucho tiempo atrás, es hasta obvio que así debe ser. Generalmente a ñaupa se lo relaciona con el lunfardo y hasta con algún famoso longevo, pero nada mas lejos de la realidad cuando descubrimos que ñaupa proviene del término quechua ñawpa, que significa, justamente, viejo o antiguo.

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Volviendo al pizarrón y al menú, dos variantes de carne vacuna: lomo al vino con mil hojas o bife con batatas y bacon (panceta en criollo); también están los crepes de espiaca, el risotto vegetariano; el goulash lo sirven con arroz y no con spätzle (una especie de ñoquis) , esto pertenece a una tradicional receta húngara y otro clásico son los tagliatelle con bolognesa, para completan la lista.

A la hora del postre, siempre es bueno dejar un espacio, la pastelería gana por varios cuerpos: el dúo mousse, es una armoniosa combinación de sabores, un placer que aviva los sentidos; entre otras delicias se destaca la mousse de baileys, la créme brûlée y el chesse cake; entre las tartas se destacan la de arándanos, la de moras y almendras y la de frutos patagónicos. Y entre los tradicionales el hojaldre de manzanas, lemon pie y un adaptado tiramisú fueguino. Entre sus perlitas Ramos Generales, elabora un pinguino de merengue y chocolate, que sirve además para llevar como souvenir.


Para la hora del té o la merienda, y aquí se puede considerar mas como algo simbólico que una regla, pues en las mesas de "Ramos Generales" hay una diversidad de sensaciones y sabores a cualquier hora del día; podes ver a alguien comiendo un gulash a las 5 de la tarde, a su lado un grupo
bebiendo unas cevezas y en la mesa contigua una familia que frotándose las manos de frío espera el humeante capuccino a la italiana que es una de las especialidades del local; a lo que se suman una interesante variedad de cafés especiales muy llamativos como el Café Caribe (chocolate y
pimineta de Jamaica); Cerdeña (Amareto y crema de almendras); Carajillo (cognac y corteza de limón); Martín Fierro (con licor de dulce de leche) y el café Ramos Generales (chocolate y baileys), entre otros.


Y aprovechando que llegamos a la cafetería, es imprescindible mencionar las facturas clásicas o las especiales al estilo francés; los cruasán - solos o relleños-; los brownies y los alfajores de almendras y dulce de leche, para mencionar sólo algunos.

Ya hablamos del pan baguette, pero no de los sandwiches que son excelentes (los mas solicitados son los de jamón crudo) y las tablas de fiambres y quesos especiales y las picadas de mar (salmón marinado, mejillones y calamares).

Les costará decidirse sin ninguna duda!

Un poco de historia

"Yo definiría a El Almacén como un conglomerado comercial que busca mantener las raíces de Ushuaia, ya que iban desapareciendo año a año, estos edificios emblemáticos de la construcción tipo malvinera del comienzo de la historia de la ciudad y yo me convertí en una especie de cuidador de esas raíces, tuve ese proyecto durante muchos años en mi cabeza y esto es un cojunto de distintas actividades dentro del mismo ambiente y es eminentemente una panadería y pastelería francesa, por principio, así nació. El resto de las atividades complementan con un restaurante, un museo
y una casa de ropa para damas; es un espacio donde se desarrolla mucha vida cultural, en un sitio histórico que acaba de cumplir 111 años, esto fue creado por Don José Salomón, un turco que llegó en 1913, y formó este almacén de ramos generales, que era el mayorista mas grande que
abastecía a los demás comercios del mismo rubro y a la población. Para tomar dimensión de lo que aquí se exhibe, están incluso intactos los juguetes del hijo del matrimonio Salomón, quien con los años se convertiría en el primer abogado de Ushuaia: el Dr. José Salomón hijo" -resaltó Enrique Chasco.

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"Yo buscaba llevar adelante mi proyecto, y este era el lugar ideal, pero el Dr. José Salomón (h), esto lo conservaba como un templo y no quería saber nada con alquilarlo, entregarlo o explotarlo; cuando el fallece, su hija que en herencia le toca el lugar sabía de mi poryecto y me invitó a hacer algo, y despues de una larga charla, tomé el lugar y lo dejé tal cual estaba; con los mismos pisos, las mismas estanterías, el mismo mostrador; está todo hasta con la pintura original, incluso hasta mercadería que no se vendió. Imaginénse que cuando esto se cerró se puso una tranca, que es aquella que está alli (la muestra), y todo quedó tal cual. Cuando ingresé por primera vez sentí una emoción única, inexplicable; fue una tarea titánica acondicionarlo para que funcione tal cual estaba, y esa ardua tarea duró exactametne un año, desde octubre de 2005 al mismo mes de 2006, cuando realizamos la apertura del local"- explica emocionado.

A fines del siglo XIX y principios del XX la Tierra del Fuego, mítica, misteriosa y cautivante seguía siendo unos de los lugares más despoblados del planeta. Algunos intrépidos de Europa o Medio Oriente escapando de las guerras, el hambre y la discriminación buscaron en América una alternativa para la construcción de una nueva vida y mejor prosperidad.

Así fue como Don José Salomón, después de un largo peregrinaje desde el Líbano, Trípoli, anclo en Ushuaia en 1913 eligiendo esta ciudad como su lugar donde vivir y formar una familia. Sus aptitudes para el comercio rápidamente lo ubicaron como un referente del lugar y pudo construir el Almacén de Ramos Generales, sitio que durante muchos años fue la casa de abastecimiento, encuentro social y cultural, cumpliendo un rol fundamental en el proceso de construcción de la ciudad de Ushuaia.

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Por ese Almacén circularon personajes históricos, nativos, encuentros sociales, refugio para los más necesitados, para los llegados del puerto, para los buscadores de oro y de quimeras, relación con la cárcel del Fin del Mundo e infinitas anécdotas de personajes e historias de vida que fueron fundando la mística de este lugar.

Chasco cuenta una historia fantástica: "en el año 1930, mis abuelos paternos junto a su hija de 12 años, que vivían en Bragado -provinca de Buenos Aires, dondes años después nací yo- festejando sus 25 años de casado, vinieron de paseo en barco a este lugar, la nave naufragó con 1200 pasajeros y lo curioso fue que por entonces Ushuaia tenía 900 habitantes, que ofrecieron sus casas para darle alojamiento y comida durante 12 días a 1500 personas -que era el total sumada la tripulación-, hasta que vino un barco de la misma empresa y los llevó de nuevo a Buenos Aires".


"En esta casa hubo catorce náufragos y mis abuelos y mi tía pequeña se hospedaron a una cuadra de aquí en la casa de José Romero, un antiguo poblador, que tenía junto a su esposa Aurora la familia mas numerosa, con 21 hijos con tres partos de mellizos".

Enrique explica en esta historia conmovedora que de todos los nietos fue "el único que Ushuaia le pegó fuerte" y recordando las historias que su abuelo le contaba de muy pequeño, 51 años después de aquel naufragio se decidió a conocer el Fin del Mundo, fue cautivado por su belleza y aquel
sueño de tantos años se hizo realidad y decidió quedarse en la isla, es por ello que cuando le preguntan cuanto tiempo lleva viviendo allí responde, con mucha seguridad, una frase que lo identifica: "eche raíces en Ushuaia, mucho antes de nacer".

Por Daniel Baroni/ Turismo530 desde Ushuaia


 


 

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