DESALOJARON EL BAR BRITANICO DE SAN TELMO
23/06/06

Tras varios intentos de cierre, este viernes fue desalojado el histórico Bar Británico del barrio porteño de San Telmo, por orden judicial y ante la presencia de los vecinos y clientes que se opusieron durante meses a que el tradicional café dejará de funcionar.


El procedimiento comenzó a las 7:00, en el edificio situado en Defensa y Brasil, frente al Parque Lezama, por decisión del Juzgado en lo civil 107, cuyo titular es Diego Ibarra, y estuvo a cargo de personal policial y judicial.

El operativo fue presenciado con dolor por decenas de vecinos del barrio que desde hace meses se oponían al cierre del Británico y hasta llegaron a realizar varias protestas contra el desalojo, entre ellas la recolección de firmas para ser elevadas al Ejecutivo porteño.

La orden del juez Ibarra tenía fecha para ser ejecutada el 6 de junio pasado, pero fue suspendida hasta hoy, cuando finalmente se hizo efectiva con la llegada al lugar de los oficiales de Justicia, quienes se encontraron con un cartel colgado por los vecinos del lugar sobre las puertas del café que reclamaba: "No al desalojo del Bar Británico. Preservamos nuestra identidad y patrimonio histórico cultural".

La vecina Nora Palancio Zapiola señaló que el desalojo del Británico se constituyó en "un atropello al patrimonio cultural e histórico y al deseo de 20 mil personas que firmaron un acta en rechazo al cierre de este Bar".

La mujer dijo, en declaraciones al canal TN, que "el Bar no puede volver a abrir sus puertas a menos que el dueño del local compre el fondo a `los gallegos", en referencia a José Trillo, Manolo Pose y Pepe Miñones, que desde hace 46 años están al frente del café.

El propietario del bar, Juan Pablo Benvenuto, alquiló las instalaciones a un nuevo locatario, quien no podrá abrir las puertas del local con el nombre de Británico si antes no compra el fondo de comercio, que es propiedad de 'los gallegos', que atendían en persona a los clientes que visitan el local, conocido porque nunca cerraba sus puertas.

Palancio Zapiola sostuvo que "se está tratando de ver si es que hay una posibilidad de que después del desalojo, este nuevo inquilino o el propio dueño del local pueden comprar ese fondo".

Otro de los tradicionales parroquianos del café, Marino Santamaría, quien todas las noches se sentaba en una de las mesas a escribir sus cuentos, confesó que "hoy se está viviendo un velatorio porque se está despidiendo el alma de esta esquina".
Fuente: Telam


Foto: Don José Trillo, abandona el bar Británico, luego de más de cuatro décadas.

Comentarios