La celebración de la Bendición de los Frutos festejó sus 70 años en Costa de Araujo, Lavalle
08/03/08

Más de diez mil personas asistieron al primer acto oficial de la Fiesta Nacional de la Vendimia. El espectáculo artístico tuvo fuerte influencia de las costumbres de Lavalle.

Costa de Araujo se vistió de fiesta para recibir a más de diez mil personas. El primer acto oficial de la Fiesta Nacional de la Vendimia, la Bendición de los Frutos, se realizó el domingo 2 en ese distrito lavallino, despertando el fervor popular por la Virgen de la Carrodilla. El espectáculo tuvo una fuerte influencia de las costumbres del departamento del Norte mendocino.

A las 21.30 arrancó la Bendición de los Frutos 2008: "Resplandor en el desierto", con un poema en lengua huarpe, "Nurún limpia y protege", de Rodolfo Carmona, ante la presencia de un nutrido grupo de funcionarios encabezados por el gobernador de la provincia, Celso Jaque. Así, Costa de Araujo recibió la imagen de la Virgen de la Carrodilla para iniciar el primer acto oficial de la Fiesta Nacional de la Vendimia. 2008: la Bendición de los Frutos.

Otro elemento rescatado de la tradición del desierto lavallino fue la utilización de flores de papel en distintas ornamentaciones, particularmente en arcos que acompañaron el paso de la Virgen en el predio donde se realizó el acto.

Además de la ofrenda a la Virgen de la Carrodilla, Patrona de los Viñedos, para solicitarle la protección de los cultivos, la Bendición de los Frutos festejó sus 70 años de vida. En el acto se hizo especial mención a ese lapso al recordarse la primera Bendición, que se desarrolló el 22 de abril de 1938 en la Rotonda de los Caballitos de Marly, en el parque General San Martín, por iniciativa del entonces gobernador Rodolfo Corominas Segura, y cuya ceremonia religiosa estuvo a cargo de monseñor José Aníbal Verdaguer.

El libreto del espectáculo artístico de la Bendición, "Resplandor en el desierto", fue concursado entre hacedores culturales de Lavalle. El guión, escrito por Jorge José González, exaltó la mística del desierto, un ámbito de pueblos milenarios y de fusión de culturas, que permanece desconocido pero muy rico y con gran vida interior.

Además resaltó la tarea de tres artesanas lavallinas dedicadas a mantener la técnica de tejido de cestas artesanales. Se trata de Andrea Jofré, y María y Laura Romero, quienes ya obtuvieron el reconocimiento del Fondo Nacional de las Artes.

Desde hace dos años, la Bendición de los Frutos se realiza en parajes mendocinos de especial relevancia y significación. La Secretaría de Cultura provincial continúa esta descentralización de los festejos vendimiales porque se trata de una acción de gestión cultural de carácter federal, en sintonía con el ideario de su actual conducción, encabezada por Ricardo Scollo.

En esta oportunidad, la celebración se trasladó a Lavalle, y el festejo incluye la procesión de la Virgen de la Carrodilla por distintos parajes, iglesias y fincas de todos los departamentos del Este y del Gran Mendoza, acercando la venerada imagen a sus fieles.

La peregrinación partió el pasado martes 19 desde la Parroquia de Junín, donde la imagen de la Virgen quedó en custodia al concluir la Bendición de los Frutos 2007.

La Virgen recorrió paisajes que sus fieles le han encomendado a su protección y fue venerada por ellos en los mismos campos de labores. En su viaje fue escoltada por miembros de la Federación Gaucha de Mendoza General San Martín. La peregrinación contó con la colaboración logística de Gendarmería Nacional.

Sobre el libreto

Desde que se dispuso que la Bendición de los Frutos se celebrara en distintas zonas y departamentos de Mendoza, para el guión del acto se llama a concurso entre los escritores de la región elegida. De esta manera, en la nueva edición 2008, el concurso se efectuó entre los escritores lavallinos. Resultó ganador, entre ocho postulantes, Jorge José González, con el libreto denominado "Resplandor en el desierto".

Jorge José González posee una trayectoria vendimial: ha participado como escritor y director de fiestas departamentales y distritales de la Vendimia, y en ediciones del Acto Central como bailarín (de la escuela del Chúcaro).

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