El gobernador bonaerense Axel Kicillof cuestionó la decisión del Gobierno nacional de avanzar con la concesión de la Unidad Turística Chapadmalal y planteó que, en caso de que la Nación no quiera continuar administrando el predio, su gestión sea transferida a la Provincia de Buenos Aires.
Según informó La Política Online, el mandatario provincial expresó sus reparos durante una visita a Mar del Plata, donde sostuvo que detrás del proceso impulsado por la administración de Javier Milei podría haber intereses vinculados a desarrollos inmobiliarios privados.
«Me parece que, como ha hecho con todo, marcha a un negocio inmobiliario», afirmó Kicillof al ser consultado sobre el futuro de los hoteles construidos durante el primer gobierno de Juan Domingo Perón para promover el turismo social.
El gobernador también criticó el rumbo adoptado por la gestión nacional respecto del histórico complejo. «La onda viene de demolición y destrucción», señaló, y agregó que desconoce cuáles son los planes concretos para el predio, aunque manifestó sospechas de que pueda terminar siendo utilizado para emprendimientos privados.
En ese contexto, respaldó el planteo realizado días atrás por el ministro de Producción bonaerense, Augusto Costa, quien había reclamado que el complejo sea transferido a la órbita provincial. Kicillof sostuvo que, si el Gobierno nacional no está dispuesto a sostener el funcionamiento del lugar, debería abrir una instancia de diálogo para concretar su traspaso y garantizar tanto la conservación del patrimonio como la continuidad de los puestos de trabajo.
La discusión se produce pocos días después de que el Gobierno nacional dispusiera el pase a disponibilidad de 76 trabajadores de las unidades turísticas de Chapadmalal y Embalse, en Córdoba. La medida generó preocupación entre los gremios estatales, que advierten sobre el impacto laboral y social que podría tener la reducción de actividades en ambos complejos.
El futuro de Chapadmalal también motivó la presentación de distintas iniciativas políticas. Entre ellas, una propuesta impulsada por el senador radical Maximiliano Abad para que el predio sea destinado a un campus de la Universidad Nacional de Mar del Plata, y proyectos promovidos desde el peronismo para preservar su función social y mantener la administración pública del complejo.
Mientras crecen las discusiones sobre el destino de uno de los emblemas del turismo social argentino, Kicillof reforzó su posición y volvió a reclamar que la Provincia pueda hacerse cargo de su gestión si la Nación decide desprenderse definitivamente del predio.










































