Atraer más viajeros internacionales se presenta como la principal oportunidad de crecimiento para la industria turística colombiana, aunque el sector enfrenta al mismo tiempo un escenario marcado por la incertidumbre económica, el aumento del costo de vida y la falta de talento capacitado para avanzar en la incorporación de nuevas tecnologías e inteligencia artificial.
Así surge de un sondeo realizado por ANATO entre más de 200 empresarios del sector, cuyos resultados fueron presentados durante el 30° Congreso Nacional de Agencias de Viajes y Turismo.
La consulta reveló que el 30,7% de los participantes identifica al turismo receptivo como la principal oportunidad de crecimiento para Colombia. En segundo lugar aparece el turismo de reuniones y eventos, con 20,3%, mientras que los segmentos de naturaleza y aventura y turismo interno alcanzan, en ambos casos, el 14,6%.
Los resultados reflejan una mirada favorable hacia el crecimiento de la demanda internacional, aunque dentro de un contexto en el que la situación económica comienza a tener un peso cada vez mayor en las decisiones de los viajeros.
De hecho, el 36,8% de los empresarios consultados señaló a la incertidumbre económica nacional e internacional como el principal factor que está afectando las decisiones de viaje. A este indicador le sigue la inflación y el costo de vida, mencionados por el 33,5% de los participantes. La tasa de cambio fue señalada por el 10,4%, mientras que el precio del transporte alcanzó el 9%.
“Este potencial se desarrolla en medio de un escenario económico que continúa influyendo en las decisiones de los viajeros”, señaló Paula Cortés, presidenta ejecutiva de ANATO.
Un viajero más atento al precio, pero que no renuncia a la experiencia
El comportamiento del consumidor también está mostrando cambios. Según el sondeo, el 32% de los empresarios considera que los viajeros están buscando alternativas más económicas, mientras que el 28% percibe que los consumidores continúan dispuestos a pagar más cuando encuentran experiencias diferenciadas.
Para ANATO, ambos comportamientos no son necesariamente contradictorios. Por el contrario, reflejan a un viajero que presta cada vez más atención a su presupuesto, pero que todavía está dispuesto a invertir cuando percibe que el producto o la experiencia ofrecen un valor diferencial.
Talento humano, el desafío detrás de la inteligencia artificial
La incorporación de tecnología y herramientas de inteligencia artificial aparece como otro de los grandes desafíos para las empresas turísticas colombianas.
La falta de personal capacitado fue identificada por el 27,4% de los participantes como la principal barrera para adoptar tecnología e inteligencia artificial, apenas por encima de los costos de implementación, mencionados por el 26,9%.
La resistencia al cambio representa el 21,5%, mientras que el 11,3% identifica como problema la falta de información y datos organizados.
Los resultados muestran que la transformación tecnológica del turismo no depende solamente de disponer de nuevas herramientas. Para una parte importante de las empresas, el desafío también pasa por contar con profesionales capaces de utilizarlas, disponer de información organizada e integrar la tecnología a los procesos existentes.
La cuestión adquiere especial relevancia para las agencias de viajes, que enfrentan simultáneamente la aparición de nuevas herramientas para buscar, comparar y organizar viajes y un consumidor que analiza cada vez más alternativas antes de tomar una decisión de compra.
“El futuro del turismo exige que avancemos en varios frentes al mismo tiempo: atraer más viajeros internacionales, fortalecer las capacidades de nuestras empresas, aprovechar responsablemente la tecnología y, especialmente, entender a un consumidor que busca cuidar su presupuesto sin renunciar a experiencias memorables”, afirmó Paula Cortés.
El sondeo de ANATO deja así planteados dos grandes desafíos para la industria turística colombiana: por un lado, aprovechar el potencial del turismo internacional y desarrollar productos capaces de diferenciarse; por otro, acelerar la incorporación de tecnología e inteligencia artificial, sin perder de vista que el precio, el valor percibido y la capacidad de asesoramiento siguen siendo factores decisivos para el viajero.












































