La industria turística estadounidense pidió a Donald Trump impulsar un plan para recuperar el flujo de viajeros extranjeros, después de la caída registrada en 2025. La Copa Mundial generó un fuerte impacto en hoteles, transporte y servicios, pero el desafío ahora es convertir ese impulso en crecimiento sostenido.
La industria turística de Estados Unidos quiere volver a pisar fuerte en el mapa mundial y ya puso una cifra sobre la mesa: alcanzar los 100 millones de visitantes internacionales anuales para 2030.
El planteo fue realizado por representantes del sector al presidente Donald Trump, quien el miércoles mantuvo una reunión con ejecutivos de las principales compañías aéreas, hoteleras y de viajes del país.
Del encuentro participaron representantes de American Airlines, Booking Holdings, Caesars Entertainment, Carnival, Hard Rock International, Hilton, IHG Hotels & Resorts, Marriott International y MGM Resorts International, entre otras empresas según publicó Comercio.TV
El objetivo de la Asociación de Viajes de Estados Unidos es que el país pueda superar a Francia y recuperar el liderazgo como principal destino turístico mundial. Sin embargo, el desafío aparece en un momento en que las llegadas internacionales muestran señales de retroceso.
El turismo extranjero cayó en 2025
Estados Unidos recibió 68 millones de visitantes internacionales durante 2025, frente a los 72 millones registrados en 2024.
La industria busca primero estabilizar esta tendencia y luego avanzar hacia la ambiciosa meta de 100 millones de turistas anuales.
Algunos indicadores recientes muestran un panorama mixto. En junio, el gasto relacionado con viajes aumentó 6,2% interanual, hasta alcanzar los US$122.100 millones, el mejor desempeño mensual en un año.
Una parte importante de ese crecimiento estuvo vinculada con la demanda generada por la Copa Mundial, además del incremento de las tarifas hoteleras en las ciudades que fueron sede de partidos.
Pero el aumento del gasto no necesariamente significó más viajeros. Los precios de los viajes subieron 8,1%, mientras que el volumen de pasajeros aéreos disminuyó 1,3%.
Además, las llegadas internacionales cayeron 1,8% en junio y posteriormente registraron un retroceso interanual del 7% durante julio.
Visas, costos y controles: los principales obstáculos
Entre las dificultades que preocupan a la industria aparecen las demoras para obtener entrevistas de visa, las políticas migratorias más estrictas y el aumento de los costos para los viajeros.
El sector también cuestiona una nueva tarifa de integridad de visa de US$250 y la ampliación de los controles sobre redes sociales para determinados viajeros.
Trump, por su parte, aseguró que los tiempos de espera para obtener visas se redujeron 40%.
Su administración también comenzó a destinar los US$12.500 millones aprobados por el Congreso para modernizar el sistema estadounidense de control del tráfico aéreo, una inversión considerada clave para acompañar un eventual crecimiento de los viajes internacionales.
El desafío: transformar los grandes eventos en turismo permanente
La Copa Mundial demostró el enorme impacto económico que pueden generar los grandes acontecimientos internacionales en Estados Unidos. Hoteles, restaurantes, transporte, entretenimiento y otros servicios fueron algunos de los sectores beneficiados.
Para los trabajadores y empresarios hispanos, además, una recuperación del turismo internacional podría tener un impacto especialmente significativo, debido a la fuerte presencia latina en buena parte de estas actividades.
Ahora, el desafío para Estados Unidos será transformar el impulso generado por los grandes eventos en una estrategia turística de largo plazo.
Llegar a 100 millones de visitantes internacionales por año para 2030 implicaría sumar unos 32 millones de turistas respecto de los niveles registrados en 2025.
La apuesta ya está planteada. El gran interrogante es si Estados Unidos podrá recuperar el atractivo perdido y volver a competir por el liderazgo del turismo mundial.











































