El Gobierno peruano modificó el sistema de venta de boletos para frenar el acaparamiento por parte de agencias no autorizadas. La medida permitió recuperar más de 90.000 entradas que figuraban sin disponibilidad y busca garantizar un acceso más transparente a uno de los principales atractivos turísticos del país.
Perú implementó cambios en el sistema de venta de entradas a Machu Picchu, con el objetivo de combatir la especulación y evitar que operadores turísticos no autorizados bloqueen cupos para revenderlos posteriormente.
La modificación elimina las reservas temporales sin pago inmediato y establece un plazo máximo de 15 minutos para completar la compra a través de la plataforma oficial Tu Boleto. Una vez vencido ese período, si la transacción no se concreta, las entradas vuelven a estar disponibles para otros visitantes.
Hasta ahora, el sistema permitía mantener los cupos reservados durante un máximo de tres horas sin efectuar el pago, una modalidad que facilitaba el bloqueo de entradas y generaba una falsa percepción de agotamiento, especialmente en las fechas de mayor demanda.
Una auditoría detectó miles de reservas sin pagar
La decisión se tomó luego de una auditoría oficial sobre 209.000 reservas gestionadas por ocho empresas turísticas. Según los datos difundidos, el 62,9% de las solicitudes fueron canceladas sin que se concretara el pago.
Esta situación restringía artificialmente la disponibilidad de boletos y perjudicaba a los viajeros que intentaban adquirirlos por los canales oficiales.
Como consecuencia de los cambios, las autoridades informaron que se liberaron más de 90.000 entradas para los últimos meses del año, lo que permitió recuperar disponibilidad en períodos que anteriormente aparecían sin cupos.
Entradas nominativas y venta presencial
La reforma también contempla medidas para reforzar los controles de acceso. Los boletos son nominativos e intransferibles, por lo que quedan vinculados al documento de identidad o pasaporte del visitante, que deberá presentarlo al ingresar al santuario histórico.
Además de la venta digital, continúa habilitada la comercialización presencial de 1.000 entradas diarias en Machu Picchu Pueblo, también conocido como Aguas Calientes, para visitar el sitio al día siguiente.
En paralelo, se mantienen los límites de capacidad establecidos para proteger el patrimonio arqueológico y administrar el flujo turístico: hasta 5.600 visitantes diarios durante la temporada alta, 4.500 en temporada baja y un máximo de 750 personas para la red del Camino Inca.
El desafío de administrar uno de los destinos más visitados del mundo
La disponibilidad de entradas es uno de los principales desafíos para la gestión turística de Machu Picchu, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO y considerado uno de los grandes atractivos internacionales de Perú.
Con la eliminación de las reservas sin pago, las autoridades buscan mejorar la transparencia de la comercialización y facilitar la planificación de los viajeros, al tiempo que persisten otros desafíos vinculados con la presión turística, la conservación del sitio y la capacidad del transporte ferroviario que conecta con el destino.






































