La provincia presentó su propuesta turística invernal ante operadores y medios, destacando la diversidad de experiencias que integran cordillera, costa atlántica y región del valle y la estepa.
Nieve, fauna marina, valle y estepa fueron los grandes protagonistas de la presentación oficial de la temporada invernal de Río Negro, encabezada por el Gobierno Provincial junto a la Agencia de Turismo Río Negro (ATUR). El encuentro reunió a profesionales del sector turístico, prestadores de servicios y medios de comunicación, con el objetivo de dar a conocer los principales atractivos que ofrecerá la provincia durante los próximos meses.
Además de los tradicionales productos del invierno cordillerano en San Carlos de Bariloche, El Bolsón y Dina Huapi, la propuesta incorporó con fuerza la temporada de avistaje de fauna marina en la costa atlántica, junto con experiencias vinculadas al valle y la estepa, consolidando a Río Negro como uno de los destinos más completos del país.
Durante la presentación, el director ejecutivo de ATUR, Diego Piquín, destacó la importancia de este tipo de acciones para fortalecer la promoción turística regional y ampliar la oferta hacia nuevos mercados, subrayando que la provincia reúne “escenarios maravillosos y servicios en todas sus regiones”.
El Atlántico rionegrino, gran protagonista del invierno
Uno de los ejes centrales de la temporada será la costa del Golfo San Matías, donde comienza la temporada de fauna marina con un atractivo que crece año tras año.
Desde Las Grutas hasta el Puerto de San Antonio Este, la provincia se posiciona como un destino clave para el avistaje responsable de especies marinas en su hábitat natural.
Un espectáculo natural de grandes dimensiones
El invierno rionegrino ofrece la posibilidad de observar a la Ballena Franca Austral, junto a delfines y lobos marinos, en un entorno de gran valor ecológico.
Las excursiones embarcadas se desarrollan principalmente entre junio y octubre, con salidas desde distintos puntos de la costa atlántica rionegrina.
En paralelo, los miradores naturales y áreas protegidas permiten el avistaje terrestre de fauna emblemática:
- Área Natural Protegida Punta Bermeja (cerca de Viedma): más de 4.000 lobos marinos de un pelo en un apostadero permanente.
- El Cóndor: hogar de la colonia de loros barranqueros más grande del mundo.
- Parque Nacional Islote Lobos: un ecosistema de alta biodiversidad donde conviven pingüinos de Magallanes, flamencos australes, gaviotines y lobos marinos.
El conjunto de estas áreas convierte a la costa rionegrina en un corredor natural de observación privilegiado durante gran parte del año.
Turismo responsable y conservación
Uno de los puntos destacados de la propuesta es el enfoque en el turismo sustentable. Las actividades de avistaje se realizan bajo protocolos específicos que buscan minimizar el impacto sobre la fauna y preservar el equilibrio del ecosistema marino.
Especialistas en conservación remarcan que la experiencia no se limita a la observación, sino que implica una oportunidad de contacto respetuoso con la naturaleza del Golfo San Matías, reconocido por su transparencia y condiciones ideales para la vida marina.
Gastronomía y experiencias en la costa
La oferta turística se complementa con una identidad gastronómica cada vez más consolidada. El denominado Camino de la Costa suma a sus paisajes de acantilados y playas vírgenes una cocina basada en productos del mar, con pescados de roca, mariscos y preparaciones locales que refuerzan la experiencia del visitante.
Zona Andina: nieve, infraestructura y naturaleza
En paralelo al desarrollo costero, la región andina vuelve a posicionarse como el principal polo invernal de la provincia.
Bariloche concentra la mayor infraestructura turística, con centros de esquí, hotelería, gastronomía y actividades recreativas en entornos de montaña y nieve.
En tanto, El Bolsón aporta una identidad complementaria basada en el turismo de naturaleza, la producción artesanal y el bienestar, con el centro de esquí Perito Moreno como una de sus principales atracciones.
Por su parte, Dina Huapi se consolida como una alternativa tranquila dentro del corredor cordillerano, con vistas privilegiadas del lago Nahuel Huapi y una creciente oferta de alojamientos y actividades al aire libre.
Una provincia, múltiples inviernos
Con esta propuesta integral, Río Negro refuerza su posicionamiento como destino turístico de gran diversidad, donde la nieve de la cordillera, la vida marina del Atlántico, los paisajes del valle y la estepa conviven en una misma temporada.
La provincia invita así a descubrir un invierno distinto en cada región, con experiencias que combinan naturaleza, cultura, gastronomía y conservación ambiental.









































