Del puente ferroviario al aeropuerto hay cinco kilómetros y medio, en ese tramo conviven la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), la estación del Tren Patagónico, barrios que no paran de crecer, la escuela de cadetes, el autódromo y la salida hacia la costa atlántica. El Gobierno de Río Negro ya licitó la transformación integral de ese corredor, las rutas provinciales 1 y 51. Este es el recorrido de la obra, parada por parada.
Hay rutas que solo conectan dos puntos. Y hay rutas que cuentan la historia de una ciudad. Las provinciales 1 y 51 pertenecen a la segunda categoría: nacieron como camino de borde, cuando Viedma terminaba mucho antes, y hoy son la calle mayor de todo un sector de la capital que creció a su alrededor. La Provincia decidió que esa ruta deje de correr detrás de la ciudad y se ponga a la altura de lo que la rodea.
El movimiento cotidiano de miles de personas convirtió este camino en un corredor estratégico, y la inversión provincial es una respuesta planificada para una ciudad que cambió: donde antes había tránsito rural hoy conviven estudiantes, trabajadores, transporte público, vecinos y visitantes que llegan a la región.
Viedma creció hacia el este. Río Negro construirá la ruta de ese futuro
- Kilómetro cero: la universidad. El recorrido arranca donde la RP 1 se encuentra con la trama urbana, frente a la Universidad Nacional de Río Negro. Ahí se construirá una nueva rotonda entre ambas rutas y una dársena para colectivos en el acceso a la UNRN: los estudiantes que hoy esperan el transporte al costado de la calzada tendrán por primera vez un espacio seguro y propio.
- Primera parada: la rotonda de Avenida Perón. Donde hoy los giros se resuelven a criterio de cada conductor, una rotonda ordenará el ingreso desde uno de los accesos más transitados de la ciudad, con defensas metálicas y separadores centrales.
- Segunda parada: el cruce del tren. El corredor convive con las vías del Tren Patagónico, y la obra lo asume: la intersección con el camino 201 tendrá su propia solución, pensada para que la ruta y el ferrocarril, dos símbolos de la conectividad rionegrina, se crucen sin conflicto.
- Tercera parada: el Barrio Aeropuerto. El acceso al barrio será canalizado, con ramales que separan a quien entra de quien sigue de largo. Detrás de ese diseño hay una idea simple: los vecinos que viven sobre la ruta merecen entrar y salir de sus casas con la misma seguridad que cualquier otro viedmense.
- Última parada: el aeropuerto y la escuela. Antes de llegar al «Gobernador Castello», la obra suma el acceso mejorado a la Escuela de Cadetes de la Policía de Río Negro, con su alcantarilla, y el ingreso renovado al aeropuerto. Es la puerta por la que Viedma recibe a quienes llegan a la región, y va a estar a la altura de esa bienvenida.
Una decisión de planificación, no una obra aislada
La intervención total es sobre los 5 kilómetros del corredor, el Puente Ferroviario es una referencia en el extremo este del corredor, donde arranca el tramo de la RP 1 junto a la UNRN. Esta proyecto, forma parte del plan provincial de infraestructura que prioriza las obras según su impacto en el desarrollo de cada Municipio, con una inversión superior a los $5.410 millones de fondos provinciales, financiados a través de la CAF. En este caso, el objetivo es doble: resolver los problemas actuales de seguridad vial y preparar la traza para el crecimiento urbano de las próximas décadas.
Una ruta nueva de punta a punta
A lo largo de todo el recorrido, la calzada será rehabilitada por completo, con nuevas banquinas, mejoras en intersecciones y accesos, señalización horizontal y vertical, iluminación y un sistema de drenaje que termine con los anegamientos. El plazo de ejecución es de un año.
Más allá del tramo, la obra tiene un alcance regional: el corredor vincula a la capital con la Ruta Nacional Nº3 y la costa atlántica, por lo que cada mejora alcanza también al turismo, la producción y el transporte de la zona.










































