La empresa atribuye el retraso a cuestiones administrativas, aunque aún no confirmó cuándo abonará los haberes correspondientes a marzo.
En medio de una serie de dificultades operativas y reorganizaciones internas, la aerolínea low cost Flybondi suma un nuevo frente de conflicto: la demora en el pago de salarios a su personal. A los recientes problemas con cancelaciones de vuelos, inconvenientes en la flota alquilada y la implementación de un programa de retiros voluntarios, ahora se agrega el atraso en los sueldos de marzo.
La compañía, que meses atrás había anunciado un ambicioso plan de inversión por 1.700 millones de dólares, todavía no concretó el pago a sus empleados, quienes además se encuentran en plena negociación salarial. Desde la empresa señalaron que el incumplimiento responde a “cuestiones administrativas” y aseguraron que intentarán regularizar la situación en los próximos días, aunque sin brindar una fecha concreta según informó Página12.
Voceros de la firma reconocieron que no se pudo cumplir con el cronograma habitual de pagos, aunque indicaron que sí se abonaron los viáticos correspondientes a las tripulaciones. También remarcaron que se trata del primer episodio de este tipo desde el inicio de operaciones en el país y que están trabajando para resolverlo con urgencia.
Mientras tanto, la falta de precisiones sobre el cobro genera preocupación entre los trabajadores, que ya superaron la primera decena del mes sin percibir sus ingresos. La comunicación interna enviada por la empresa, que circuló en redes sociales, apeló a un tono informal para informar la demora y prometió una pronta solución, aunque sin mayores detalles.
Este nuevo inconveniente surge poco después de que Flybondi pusiera en marcha un proceso de retiros voluntarios, en el marco de una reestructuración organizativa. La medida fue comunicada de manera repentina a fines de marzo, en un contexto en el que la empresa también enfrentaba una elevada cantidad de cancelaciones de vuelos en jornadas puntuales.
Parte de las dificultades operativas se vincularon con los contratos de alquiler de aeronaves bajo modalidad ACMI (que incluyen avión, tripulación, mantenimiento y seguro). La renegociación de acuerdos con algunos proveedores dejó temporalmente fuera de servicio a varios aviones, complicando la programación de vuelos.
La situación actual contrasta con el anuncio realizado en diciembre, cuando la compañía informó un plan de expansión que contemplaba la incorporación de 35 aeronaves Airbus y Boeing a partir de 2027, con el objetivo de fortalecer la conectividad y generar nuevos puestos de trabajo.
En paralelo, comienza a escalar la tensión con el gremio que representa a los empleados de la empresa. La Asociación de Trabajadores Aeronáuticos de Flybondi, que hasta ahora había mantenido una postura conciliadora, cuestionó recientemente a la compañía por la falta de propuestas en las negociaciones paritarias.
Tras varias reuniones sin avances, el sindicato denunció dilaciones en el diálogo y, ante el retraso salarial, se declaró en estado de alerta. Además, no descartó la posibilidad de implementar medidas de fuerza en los próximos días si no hay respuestas concretas.
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