El Cabildo, la Facultad de Económicas, el monumento a los Dos Congresos y otras joyas arquitectónicas forman parte del proyecto. El plan incluye además 37 fachadas de iglesias y basílicas distribuidas en toda la Ciudad.

Edificios históricos, monumentos nacionales, joyas arquitectónicas centenarias, obras de arte, y hasta iglesias que marcaron la vida de un Papa son parte del nuevo proyecto del Gobierno porteño para realzar el patrimonio porteño. La Ciudad avanza con un plan de iluminación de fachadas y monumentos que tiene como objetivo reforzar la identidad nocturna porteña y mejorar las condiciones de seguridad en el espacio público. El proyecto alcanzará 85 fachadas y monumentos, y llegará a todos los barrios porteños.   

«Con este proyecto buscamos que cada barrio tenga al menos un edificio o monumento iluminado, aquel que los vecinos reconocen como propio. Seguimos trabajando en la conservación y la preservación del patrimonio urbano porteño”, dijo el ministro de Espacio Público, Ignacio Baistrocchi

El plan se organiza en dos ejes complementarios. El primero se concentra en el casco histórico y el eje cívico, donde la iluminación de fachadas emblemáticas conformará corredores visuales continuos en sectores como la Avenida de Mayo y la calle Florida. El objetivo es generar recorridos que resaltarán la arquitectura y, a la vez, ofrecerán entornos mejor iluminados, más seguros y amigables para quienes los transitan de noche.

El segundo eje se despliega en simultáneo en el resto de los barrios de la Ciudad, para que cada uno cuente con al menos un edificio o estructura emblemática iluminada. La selección prioriza espacios significativos para el barrio, por su valor histórico, cultural o por su vínculo con la vida cotidiana de los vecinos, en una distribución equitativa que apunta a reforzar las identidades locales.

Gran parte de estos edificios y monumentos nunca tuvo una iluminación pensada para destacarlos: a partir de este plan, ganarán protagonismo en la noche porteña por primera vez. En los casos que ya contaban con iluminación instalada más antigua, los trabajos apuntan a modernizarla, con tecnología más eficiente que mejora la calidad de la luz y realza mejor cada fachada u obra escultórica.

El plan incluye las fachadas de 37 iglesias y basílicas distribuidas en toda la Ciudad. De ellas, 33 nunca tuvieron una iluminación pensada para destacarlas y serán iluminadas por primera vez. Las obras cobran un significado especial este año: en noviembre, con la llegada de León XIV, la Argentina recibirá la visita de un Papa por primera vez en casi 40 décadas, y el espacio público será, en gran medida, un escenario clave de esa visita. 

Entre los 85 de edificios y monumentos incluidos en el proyecto general se encuentran: el Cabildo; la Catedral Metropolitana; el Monumento a Julio Argentino Roca; el edificio Gath & Chaves; el edificio La Inmobiliaria; el Palacio Vera; el Monumento a los Dos Congresos y el Monumento al Abuelo Inmortal; altas casas de estudio como la Facultad de Derecho, de Económicas y de Ingeniería de la UBA, e iglesias como la Basílica Nuestra Señora de Buenos Aires. 

También, como hito destacado, el plan alcanza a la Basílica María Auxiliadora y San Carlos, y la Basílica de San José de Flores, que marcaron la vida del Papa Francisco: en la primera fue bautizado, y en la segunda, según relató el mismo alguna vez, encontró su vocación. 

Algunas de estas intervenciones ya están terminadas, otras se encuentran en ejecución y el resto están programadas para los próximos meses. El proyecto contempló también la modernización de las luminarias del Planetario, en el Parque Tres de Febrero, y consistió tanto en la modernización de los focos de luz de su cúpula como en la instalación de nuevos proyectores para su base. 

Dos hitos recientes y un circuito de íconos con iluminación interactiva

El nuevo plan se apoya en una línea de trabajo que el Gobierno porteño viene desarrollando desde el inicio de la gestión. El año pasado, la iluminación de monumentos y fachadas marcó dos hitos: el Teatro Colón y la icónica Torre de la Ciudad, que por primera vez sumó iluminación decorativa en toda su estructura, visible desde grandes distancias.

La Ciudad cuenta con un circuito de íconos porteños que se iluminan con colores y diversos juegos de luces para acompañar efemérides, homenajes y fechas significativas a lo largo del año. El Obelisco, la Floralis Genérica, el Puente de la Mujer, la Torre de la Ciudad y el Planetario son algunos de los puntos que forman parte de ese circuito.

Con el proyecto de iluminación de fachadas, la Ciudad apuesta a embellecer el paisaje urbano nocturno y a generar entornos más atractivos, seguros y disfrutables para los vecinos y los turistas que la visitan.

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