Esta decisión fue tomada a raíz de los datos preocupantes que confirman una degradación de la situación frente a la pandemia en la ciudad que en este momento registra 260 casos por cada 100.000 habitantes.

Los cafés y bares de París cerrarán a partir de mañana y la asistencia a las universidades se recortará a la mitad, en medio de la alerta máxima declarada de la capital francesa para contener el aumento preocupante de los contagios de coronavirus, anunció hoy la policía.

La medida se aplica también a los cafés y bares de la periferia más cercana a la capital y por un período inicial de 15 días, dijo el jefe de la policía de París, Didier Lallement, en conferencia de prensa.

Esta decisión fue tomada a raíz de los datos preocupantes que confirman una degradación de la situación frente a la pandemia en la ciudad que en este momento registra 260 casos por cada 100.000 habitantes.

Además, un 36% de las camas de los servicios de reanimación están ya ocupadas por enfermos de Covid-19.

«Entramos en una nueva fase», declaró la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, que instó a los franceses a «trabajar todos juntos» para proteger a los más frágiles, informó la agencia de noticias francesa AFP.

Seguirán prohibidos en la capital francesa los eventos con más de 1.000 personas y las reuniones de más de diez personas en los espacios públicos.

Hasta el momento, más de 32.000 personas murieron por coronavirus en Francia, según las cifras oficiales.

«La epidemia avanza demasiado rápido, tenemos que frenarla ahora antes de que el sistema sanitario quede desbordado», afirmó Lallement.

También cerrarán gimnasios y piscinas -salvo para actividades escolares-, se prohíben todas las actividades en carpas, y las bodas se limitarán estrictamente al enlace, sin fiesta.

Los comercios limitarán la asistencia a un cliente por cada cuatro metros cuadrados de superficie, a fin de garantizar la continuación de la actividad económica.

Todas estas medidas dan a las autoridades «nuevas armas» para continuar la lucha contra el coronavirus, según Lallement, quien recordó que desde hace un mes también es obligatorio el uso de la mascarilla.

El Gobierno también urgió a empresas y trabajadores a recurrir al teletrabajo en las zonas de Francia más afectadas «siempre que sea posible», según dijo la ministra de Trabajo, Elisabeth Borne, en un comunicado.

Francia registró hasta ahora 619.190 casos de coronavirus, con 32.230 fallecidos desde el 1 de marzo, según los últimos datos disponibles, divulgados ayer.

Fuente: Télam