Las V Jornadas Nacionales de Turismo del Vino comenzaron este jueves en Córdoba, organizadas por la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, la Agencia Córdoba Turismo, la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR), la Cámara Argentina de Turismo (CAT) y la Cámara de Bodegas y Productores Vitivinícolas de la Provincia de Córdoba (CaByP), instituciones que encararon un trabajo articulado para la realización de este encuentro anual y federal de enoturismo.

Al finalizar la primera jornada dieron a conocer la provincia que será sede de la sexta Jornadas de Turismo del Vino; la encargada de anunciar que Entre Ríos será la sede fue Laura Simone, directora de Desarrollo Turístico de la Nación y para sellar en una foto la flamante noticia subieron al ecenario el secretario de Turismo de Entre Ríos, Jorge Satto y el presidente del Bureau de Paraná, Carlos Monti.

Darío Capitani, presidente de la Agencia Córdoba Turismo y anfitrión pasa la posta a Entre Ríos la sede 2026.

Satto integró un interesante panel: «Valor diferencial marcado por el territorio y la complementariedad con otros productos turísticos» en el cual expuso sobre «termalismo, bienestar y enoturismo» pero su presentación fue brillante hizo un raconto de la historia del vino en la provincia, que no se trata de un destino nuevo. Recordó cuando durante la «Década Infame» el presidente Justo, entrerriano oriundo de Concepción del Uruguay, prohibió por ley la producción vitivinícola en Entre Ríos y se mantuvo hasta que fue derogada sesenta años después. Hoy en un resurgir vuelve a tomar auge la producción y se consolida el turismo del vino en ese terruño.

En esta edición 2025 participaron 370 inscriptos -bodegas, estudiantes y agencias de viaje- y representantes públicos y privados, las presentaciones incluyeron nuevos destinos y circuitos vinculados al vino en las provincias de Entre Ríos, Jujuy, Córdoba y Buenos Aires, además de experiencias innovadoras de bodegas turísticas en la Ciudad de Buenos Aires, Valle de Uco (Mendoza), Valles Calchaquíes (Salta) y Valle de Calamuchita (Córdoba).

Córdoba, la provincia anfitriona, es uno de los principales destinos enoturísticos de la Argentina, con 42 bodegas abiertas en siete regiones vitivinícolas consolidadas en sus Caminos del Vino.

En la jornada inaugural, se abordó el valor del binomio vino y cocina argentina y cómo el turista demanda experiencias integrales de sabores en las bodegas que cuentan con este tipo de servicio.

También se brindaron herramientas para mejorar la cadena de valor, afianzar la identidad enogastronómica, la comercialización y el posicionamiento del producto a nivel nacional e internacional.

Para el cierre de las jornadas se conformó un Espacio Federal de Vinos, con la participación de bodegas de las provincias de Mendoza, San Luis, San Juan, Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, Entre Ríos, Buenos Aires, Neuquén y Córdoba.

La Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes acompaña y fortalece el enoturismo en la Argentina, un producto federal que actualmente se ofrece en diecisiete provincias, cuenta con más de 400 bodegas abiertas al turismo y continúa en permanente crecimiento.