El especialista y empresario hotelero español fue el protagonista del Ciclo de Encuentros que FEHGRA lleva adelante en esta etapa, a través del Departamento de Capacitación y Formación Profesional. Dijo que, a raíz de la coyuntura impuesta por la pandemia, los empresarios de pequeños alojamientos asturianos comprobaron que “juntos podían llegar más lejos”.

Más de 300 empresario de todo el país participaron de la Charla “Cómo Gestionar Hoteles Pequeños Post COVID”, dictada por el asturiano Jaime García Martínez, licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación, egresado de la Universidad de Oviedo; propietario del alojamiento Rural Casa del Tesoro, en Cangas de Onis (Principado de Asturias); y presidente de la Asociación de Alojamientos Rurales de Asturias (ARCA).

“Desde hace 20 años me especializo en Turismo Rural. Por esos años Asturias se inició en el segmento de pequeños alojamientos, que complementan las rentas de trabajo de personas vinculadas al sector primario, y que fue creciendo. Nuestro trabajo -en ARCA- es la promoción de los alojamientos, bajo el slogan Paraíso Natural, que tiene Asturias. El gran valor que estamos defendiendo son los espacios naturales. Más del 45% del territorio son espacios protegidos y es el atractivo principal para los visitantes que vienen a nuestro territorio”, explicó. En España, los alojamientos rurales se constituyeron como una de las mejores formas de disfrutar de un ocio saludable, tranquilo, conectado con la naturaleza, con servicios humanizados y amables, y con una oferta integrada por hoteles rurales, casas de aldea, apartamentos rurales y núcleos de Turismo Rural. En este marco, las aldeas asturianas están posicionadas para satisfacer las expectativas de los viajeros más exigentes.

Jaime García Martínez habló del Camino de Santiago, denominación del conjunto de rutas de peregrinación cristiana de origen medieval, un recurso turístico muy potente, que tiene más de 100 albergues en la zona asturiana. La oferta suma las casas de aldea, como la suya, llamada “Casa del Tesoro”, ubicada cerca de la ribera del Río Sella, una construcción de 1860, de piedra y madera, rehabilitada y con seis habitaciones.

Verano asturiano

Reconoció: “Nos sorprendió el verano con alta ocupación. Este tipo de alojamiento fue lo más demandando, con una ocupación del 92% en agosto, y el 83% en julio”, hablando de la temporada estival del hemisferio norte en 2020, agregando que además no contaron con el turismo europeo. De marzo hasta junio los establecimientos estuvieron cerrados, pero experimentaron una recuperación en este estilo de turismo de naturaleza, familiar, con recorridos accesibles por rutas, cercano, con costa, ríos, montañas, dirigiendo la oferta al turismo doméstico, bajo la consigna “como en tu casa, en Asturias”. Agregó que el comportamiento del flujo turístico no fue el mismo en el resto de España, con destinos que no se vieron favorecidos.

Protocolos

Jaime García Martínez explicó que en esta etapa ARCA, junto a OTEA (Hostelería y Turismo de Asturias, que tienen 2000 socios), desarrolló videoconferencias con los distintos agentes implicados en la gestión de la pandemia, entre ellos, la Consejería de Sanidad o la Viceconsejería de Turismo, y realizaron videoconferencias con los socios para trasladarles las novedades según se producían. A través del Instituto de Calidad Turística Española (ICTE) trabajaron mucho “en los protocolos, en la desescalada, en la nueva normalidad, que hay que encarar con mucha garantía y seguridad, con protocolos que aseguren al visitante que va a tener buenas condiciones, porque el miedo en el turista existe”.

Explicó que los protocolos los llevaron a solicitar un plan de contingencia estructurado: “Nos vino fenomenal, tanto a la Asociación como a los asociados. Al hacerlo en modo de videoconferencia por zoom hubo muchos empresarios que se adhirieron en ese momento. En la Asociación casi doblamos el número de socios, porque veían que juntos podíamos llegar más lejos y además podían disponer de esos requisitos que nos exigían, como el plan de limpieza, la carta abierta a los clientes, información sobre los insumos necesarios para enfrentar la pandemia, como geles y mascarillas. Una vez que tuvimos los documentos más relevantes para la apertura del turismo los compartimos por correo electrónico a todos los asociados del turismo rural de Asturias, unos 4.000 alojamiento de zona rural. Con estos requisitos de los boletines oficiales del Estado y del Principado de Asturias, hicimos una compra centralizada de productos. El despiste era general, y además al hacer compras generalizadas mejoramos el coste y sentimos que estábamos trabajado conjuntamente”. Agregó que en los pequeños alojamientos tuvieron que invertir alrededor de 550 euros en insumos vinculados al COVID-19. Y observó que en el site de FEHGRA figuran los protocolos recomendados para la hotelería y la gastronomía, elaborados a través de FUNCEI.

Digital, es mejor

Puso el acento en la ventaja de la digitalización: “Lo positivo de esta pandemia es que nos ha hecho más digitales”. Mediante la implementación de APP, los establecimientos de turismo rural se comercializan, agregando valor a los clientes. En este marco, ARCA, la Asociación de Campings de Asturias y Otea crearon la app «Asturias en tu mano», para la digitalización del turismo rural, y la oferta al visitante de una selección de recursos turísticos en formato digital. Cada propietario dispone de su propia app que se configura exclusivamente con las recomendaciones que quiere trasladar al viajero, con la opción de realizar sorteos a los usuarios registrados y ventajas como descuentos, así como la posibilidad de compartir información coyuntural -por ejemplo, ahora la referida al covid-19- entre los usuarios. Se puede descargar directamente del Google Play/Apple Store.

Garantía Recíproca

Con respecto a la respuesta de la comunidad ante la apertura del turismo, expresó que los vecinos entendieron que se daba garantía absoluta: “Lo llamamos garantía recíproca. El escenario son los propios pueblos, es decir, que las garantías no son solo para los visitantes sino para todos. Elaboramos el plan, lo digitalizamos, enviamos la garantía de seguridad al cliente al confirmar la reserva, con el tipo de comportamiento que debía mantener. Esto nos ayudó mucho, para comportarnos correctamente todos, con la mascarilla, las distancias”. A su vez, destacó que el sector creó el Sello de Turismo Seguro, como garantía de que los establecimientos hoteleros y gastronómicos distinguidos con esta certificación implementaron un sistema de prevención de riesgos frente a la COVID-19, conforme las directivas del Ministerio de Sanidad. La iniciativa fue de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT) y la asociación Hostelería de España.

Dijo: “Queremos trabajar. La gente viene con ganas de pasarlo bien y se portan muy bien, no se preocupen tanto. Los jóvenes que tienen más dinámica de disfrutar en movimiento, les tuvimos que decir que se controlen, pero el trabajo fue cómodo, fácil, hay menos contacto, y lo pudimos hacer muy bien”.

Explicó que todo el sector se reinventó rápidamente para dar respuesta a la crisis por la pandemia. Los restaurantes con estrellas Michelin perdieron sus clientela, sin embargo, muchos de los chefs más célebres armaron cajas para delivery con propuestas para vivir la experiencia en sus domicilios.

Jaime García Martínez trabajó en Innovación Educativa en el Ministerio de Educación y Ciencia, de 1985 a 2000, y como Asesor de Formación en la Consejería de Cultura y Educación del Principado de Asturias, de 2000 a 2020.